Dos formas de reconstruir la imagen
La imagen se divide en piezas cuadradas y aparece desordenada. Puedes elegir Intercambio, donde pulsas dos piezas para cambiar sus posiciones, o Deslizante, donde solo se mueve una pieza situada junto al hueco. Las dos modalidades utilizan las mismas escenas y dificultades, pero exigen estrategias diferentes.
En el modo Intercambio puedes pulsar dos piezas o arrastrar una sobre otra. En el modo Deslizante puedes tocar una pieza contigua al hueco, utilizar las flechas del teclado o deslizar el dedo sobre el tablero. La mezcla deslizante se crea mediante movimientos válidos desde la imagen completa, por lo que siempre puede resolverse.
El nivel fácil utiliza una cuadrícula de 3×3, el medio una de 4×4 y el difícil una de 5×5. La imagen es la misma dentro de una partida, de modo que el aumento de dificultad depende del número de referencias que debes comparar y no de controles ocultos.
Qué conviene mirar primero
Empieza por elementos fáciles de reconocer: una esquina de cielo, el borde de un edificio, una línea del horizonte o un cambio marcado de color. Después agrupa mentalmente las piezas que pertenecen a una misma zona. Resolver una franja coherente suele resultar más sencillo que perseguir piezas aisladas por todo el tablero.
Las líneas que atraviesan varias piezas son especialmente útiles. Un tejado, un sendero o el perfil de una montaña permiten comprobar a la vez color, dirección y continuidad. Cuando dos fragmentos parecen compatibles, revisa también qué ocurre en sus otros lados.
Modo fantasma
En Intercambio, el modo fantasma coloca la imagen correcta debajo y vuelve transparentes las piezas desordenadas. Sirve como referencia cuando has perdido la estructura general, pero no mueve ninguna pieza ni revela una posición de forma automática. Activarlo cuenta como una ayuda en el resumen de la partida.
Una buena forma de utilizarlo es observar durante unos segundos dónde está la zona que te bloquea, desactivarlo y volver a colocar las piezas por comparación propia. Así funciona como orientación y no como una capa permanente de la que dependas.
Cómo avanzar en el puzle deslizante
El hueco es una herramienta, no una pieza perdida. Antes de mover, identifica qué fragmento quieres colocar y qué recorrido necesita el hueco para situarse a su lado. A menudo tendrás que apartar temporalmente una pieza correcta para crear ese recorrido.
Conviene completar primero la fila superior y después la columna izquierda de la zona restante. Repite el proceso sobre una cuadrícula cada vez más pequeña. La miniatura de referencia permanece visible para que puedas distinguir la posición final de cada fragmento sin tapar el tablero.
Jugar con una imagen propia
Puedes elegir una imagen JPG, PNG o WebP de hasta 8 MB desde tu dispositivo. La imagen se abre localmente en el navegador: no se envía al servidor, no se incorpora a PuzzleOla y no se adjunta al compartir el resultado. Al recargar o cerrar la página tendrás que seleccionarla de nuevo.
Las imágenes personales se juegan siempre como partida libre. Puedes cambiar de dificultad, reiniciar la distribución o crear otra mezcla sin alterar el puzle diario ni la racha.
Reto diario y partidas libres
La fecha de Madrid, la modalidad, el nivel y el idioma determinan de forma reproducible tanto la escena como el orden inicial del reto diario. Si sales antes de terminar, cada modalidad puede continuar desde este navegador sin mezclarse con la otra.
En partida libre puedes elegir cualquiera de las escenas ilustradas y generar nuevas distribuciones. Los movimientos, las ayudas y el tiempo se incluyen en el resumen para que compares tu propio método, no como una evaluación de percepción o capacidad cognitiva.