Idea principal: un sudoku no se resuelve buscando números que podrían encajar, sino números que necesariamente deben ocupar una posición. Esa diferencia evita la mayoría de los bloqueos y errores.
1. Comprende las tres restricciones
Cada casilla está condicionada por tres zonas: su fila, su columna y su bloque de 3×3. Antes de escribir un número, comprueba las tres. Si aparece en cualquiera de ellas, ese candidato queda descartado.
Al principio no necesitas anotar todas las posibilidades. Recorre las filas, columnas y bloques más completos. Las zonas con seis, siete u ocho números proporcionan más información y suelen producir los primeros avances.
2. Busca una casilla con un único candidato
Supón que una casilla vacía comparte fila con 1, 2, 4, 5 y 9; su columna contiene 3 y 8; y su bloque contiene un 6. Entre las tres zonas ya aparecen todos los números salvo el 7. Por tanto, la casilla solo puede ser un 7.
Esta técnica se denomina único desnudo. Es «único» porque solo queda una posibilidad y «desnudo» porque se reconoce observando directamente los candidatos de esa casilla.
3. Cambia la pregunta para encontrar únicos ocultos
A veces ninguna casilla tiene un único candidato, pero un número dispone de una sola posición dentro de una zona. Examina un bloque y pregúntate: «¿en qué casillas podría ir el 5?». Las filas y columnas que ya contienen un 5 irán eliminando posiciones. Si solo queda una, acabas de encontrar un único oculto.
Se llama oculto porque la casilla podría admitir otros valores; lo decisivo es que ninguna otra casilla de la zona acepta ese número concreto.
4. Después de cada número, vuelve a mirar sus cruces
Un número nuevo modifica tres zonas simultáneamente. En lugar de continuar recorriendo el tablero desde donde estabas, revisa primero su fila, su columna y su bloque. Es frecuente que una colocación convierta inmediatamente otra casilla en un candidato único.
5. Utiliza un recorrido estable
- Revisa todos los bloques de izquierda a derecha.
- Recorre las filas más completas.
- Recorre las columnas más completas.
- Elige un número, por ejemplo el 7, y busca sus posiciones posibles en cada bloque.
- Repite el ciclo después de cada avance.
Este orden evita mirar continuamente las mismas casillas y reduce la sensación de que «no hay nada». Si completas una vuelta sin avances, entonces puede ser el momento de anotar candidatos o estudiar pares.
6. Qué hacer cuando aparecen pares
Si dos casillas de una misma zona solo admiten los mismos dos números —por ejemplo, 2 y 8—, esos valores quedan reservados para ellas. Aunque todavía no sepas cuál ocupa cada posición, puedes eliminar 2 y 8 de los candidatos del resto de la zona. Esto se conoce como par desnudo.
No necesitas esta técnica en la mayoría de sudokus fáciles, pero es una continuación natural del razonamiento: no colocas números todavía, simplemente limitas dónde pueden aparecer.
Errores que conviene evitar
- Probar un número porque no ves un conflicto inmediato. Ausencia de conflicto no equivale a deducción.
- Mirar solo filas. Los bloques de 3×3 suelen contener la información más evidente.
- Olvidar actualizar candidatos. Cada número nuevo invalida posibilidades anteriores.
- Pedir la solución completa. Una pista localizada enseña mucho más y conserva el resto del reto.
Practica la técnica
Abre nuestro sudoku fácil y, antes de tocar una casilla, busca una fila, columna o bloque con un solo número ausente. Después intenta localizar un único oculto preguntando por todas las posiciones posibles de un número.